Asombro ha causado en la comunidad deportiva mundial la noticia de que el nadador estadounidense Michael Phelps, múltiple campeón de los últimos Juegos Olímpicos, apareció en una foto en la cual se lo mostraba fumando marihuana en una pipa.
Por ese hecho la Federación de Natación de Estados Unidos lo suspendió por tres meses de toda competencia náutica. Además, el organismo le retiró el apoyo económico mientras dure la suspensión.
Como nadador, y ahora como dirigente, aplaudo la acción tomada por el ente que rige los destinos de la natación norteamericana. El consumo de las llamadas “drogas sociales” no es nada nuevo en el mundo del deporte, pero nadie ha tenido la decisión de tomar el toro por los cuernos y parar esta costumbre de una vez por todas. Que los deportistas sepan que esto no quedará sin sanción.
Hoy Phelps sufre las consecuencias de un acto irresponsable. Es despertado en su casa, a las 07:00, por personas con megáfonos que gritan hacia su ventana. Algunos para apoyarlo, otros en contra de su acción. Es perseguido por paparazzi tratando de conseguir alguna u otra primicia gráfica. Tal vez algún otro desliz del campeón.
Todo esto se origina por el morbo y el dinero que produce este tipo de escándalos que tienen a personas públicas involucradas. Nadie ha hablado de cuánto dinero recibió el “Judas” que vendió la foto al diario británico News of the World.
Michael tendrá que aprender a vivir el resto de su vida con el error que cometió. Difícilmente el público y la afición lo va a olvidar. Lo importante es que ya regresó al agua en un horario normal de entrenamiento, al ambiente del cual nunca debió salir. Estoy seguro de que en estos cuatro meses de vacaciones, luego de su participación en Beijing 2008, se ha sentido como pez fuera del agua.
Para los que no conocen los efectos adversos de la cannabis sativa, más comúnmente conocida como marihuana, diosa verde, cáñamo, porro, weed, entre otras denominaciones. Como el tabaco, la marihuana tiene sustancias químicas que pueden lesionar los pulmones y causar cáncer. Es más dañina que el tabaco por tener más alquitrán que aquellos.
Entre sus efectos están dificultad para recordar, lentitud para reaccionar, poca concentración, somnolencia, ansiedad, paranoia, percepción alterada del tiempo. Su uso prolongado puede ocasionar desinterés en los estudios y el trabajo y si se maneja puede causar un accidente por lo ya mencionado. Y lo más importante: puede ocasionar problemas con la ley.
Le repito a Michael lo que Ben Parker, tío del Hombre Araña, le dijo este, en el célebre cómic, cuando estaba en una encrucijada: “Todo gran poder conlleva a una gran responsabilidad”. ¡No lo olvides!